Para las elecciones para gobernador de 2007 en Yucatán, Ana Rosa Payán, panista de hueso colorado decide lanzarse como candidata del Frente Amplio Progresista para dicha elección. Es entonces cuando me pongo a pensar, dónde están los supuestos principios de todos los dizque políticos.
Solamente en el último año se pueden observar cambios de partido como si uno estuviera cambiando de ropa interior. Primero vimos a Camacho Solís, Salinista y de formación priísta, defender con todo al candidato Perredista en las elecciones presidenciales, y parece que se nos olvida que el mismo partido que ahora defiende lo acusó a él y otros seres macabros de perpetrar el más grande fraude de la historia moderna mexicana (cosa que en una entrevista el mismo expresidente De la Madrid aceptó). Por eso causaba un poco de hilaridad ver como Camacho acusaba a la “derecha” de robarles las elecciones, cosa que nunca se ha podido comprobar y ni se comprobará pero eso es otro tema.
La profesora Elba Esther no conforme con liderear el sindicato de maestros se da el lujo de crear un nuevo partido político, apoyar al candidato del PAN, pegarle al candidato del PRI, de paso quitarle votos al candidato del PRD y para culminar colocando a su nuero como subsecretario en la SEP.
Hay otros personajes de medio pelo como Demetrio Sodi, que cambia de partido como si fuera feria, ha pertenecido a los tres partidos más importantes y los que le falta. Roberto Campa sale del PRI para abanderar Nueva Alianza, y no conforme de suplicarte de que le dieras uno de tres votos acepta un puesto en el gobierno federal, por cierto, esos sufragios fueron los que le hicieron falta a Madrazo para no hacer el ridículo tan feo. Y que se puede decir de Jorge Kawaghi que de ser un gran ecologista pasó a ser el siguiente bailarín del nuevo video de Uno de Tres del mismo Nueva Alianza.
Pero volviendo al tema original, cómo es posible que una persona que no ha negado sus panismo, ni que es conservadora, y que odia y no apoyará en nada a López Obrador sea la elegida para encabezar al Frente Progresista en unas elecciones estatales, dónde quedan los ideales de la primera, y dónde está la coherencia en los segundos. No que la derecha es lo peor que existe en el mundo, no que la derecha va a perder al país, no que la izquierda es lo de hoy, o qué es lo que realmente cuenta en la actualidad: obtener el poder como sea o respetar los ideales partidistas. Aunque es increíble que los partidos no aprendan de sus errores, Sabines salió del PRI para ser candidato del PRD en Chiapas, y al llegar al poder se deslinda totalmente del partido y de su candidato presidencial. Payán para allá va, si llegará a ganar claro está, sólo le dará los suficientes votos para que el PRD obtenga una mayor cantidad de dinero en las siguientes elecciones, como sucedió en Chiapas.
Y bueno, estos son tan solo algunos nombres que me vienen a la mente en este momento, pero es increíble ver la falta de compromiso y de dignidad política por la búsqueda eterna del hueso y del poder por el poder en sí.
Solamente en el último año se pueden observar cambios de partido como si uno estuviera cambiando de ropa interior. Primero vimos a Camacho Solís, Salinista y de formación priísta, defender con todo al candidato Perredista en las elecciones presidenciales, y parece que se nos olvida que el mismo partido que ahora defiende lo acusó a él y otros seres macabros de perpetrar el más grande fraude de la historia moderna mexicana (cosa que en una entrevista el mismo expresidente De la Madrid aceptó). Por eso causaba un poco de hilaridad ver como Camacho acusaba a la “derecha” de robarles las elecciones, cosa que nunca se ha podido comprobar y ni se comprobará pero eso es otro tema.
La profesora Elba Esther no conforme con liderear el sindicato de maestros se da el lujo de crear un nuevo partido político, apoyar al candidato del PAN, pegarle al candidato del PRI, de paso quitarle votos al candidato del PRD y para culminar colocando a su nuero como subsecretario en la SEP.
Hay otros personajes de medio pelo como Demetrio Sodi, que cambia de partido como si fuera feria, ha pertenecido a los tres partidos más importantes y los que le falta. Roberto Campa sale del PRI para abanderar Nueva Alianza, y no conforme de suplicarte de que le dieras uno de tres votos acepta un puesto en el gobierno federal, por cierto, esos sufragios fueron los que le hicieron falta a Madrazo para no hacer el ridículo tan feo. Y que se puede decir de Jorge Kawaghi que de ser un gran ecologista pasó a ser el siguiente bailarín del nuevo video de Uno de Tres del mismo Nueva Alianza.
Pero volviendo al tema original, cómo es posible que una persona que no ha negado sus panismo, ni que es conservadora, y que odia y no apoyará en nada a López Obrador sea la elegida para encabezar al Frente Progresista en unas elecciones estatales, dónde quedan los ideales de la primera, y dónde está la coherencia en los segundos. No que la derecha es lo peor que existe en el mundo, no que la derecha va a perder al país, no que la izquierda es lo de hoy, o qué es lo que realmente cuenta en la actualidad: obtener el poder como sea o respetar los ideales partidistas. Aunque es increíble que los partidos no aprendan de sus errores, Sabines salió del PRI para ser candidato del PRD en Chiapas, y al llegar al poder se deslinda totalmente del partido y de su candidato presidencial. Payán para allá va, si llegará a ganar claro está, sólo le dará los suficientes votos para que el PRD obtenga una mayor cantidad de dinero en las siguientes elecciones, como sucedió en Chiapas.
Y bueno, estos son tan solo algunos nombres que me vienen a la mente en este momento, pero es increíble ver la falta de compromiso y de dignidad política por la búsqueda eterna del hueso y del poder por el poder en sí.
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